guia sobre el volcan masaya

Volcán Masaya: El Impresionante Coloso de Nicaragua

El Volcán Masaya, ubicado en el departamento de Masaya, Nicaragua, es uno de los volcanes más activos del país. Conocido por su frecuente actividad volcánica, el Masaya presenta un paisaje impresionante marcado por su caldera y sus múltiples cráteres. Se destaca por sus emisiones de gases volcánicos y la posibilidad de observar lava en su interior, lo que lo convierte en un sitio de gran interés tanto para científicos como para visitantes.

El Volcán Masaya ofrece una experiencia única para los turistas que buscan aventura y naturaleza. En el Parque Nacional Volcán Masaya, los visitantes pueden explorar sus cráteres, caminar por senderos naturales y disfrutar de impresionantes vistas panorámicas desde sus miradores. Además, el parque ofrece la oportunidad de observar la fauna y flora local, incluyendo aves y plantas adaptadas a las condiciones volcánicas.

La posibilidad de presenciar las emisiones de gases volcánicos y, en ocasiones, ver lava dentro del cráter, añade emoción y espectacularidad a la experiencia turística en el Volcán Masaya.

Contenido

Parque Nacional Volcán Masaya

El Parque Nacional Volcán Masaya, es uno de los fenómenos naturales más interesantes y bellos de Nicaragua.

Como dato de interés de Nicaragua, el Volcan Masaya Fue declarado como el primer Parque Nacional en 1979, con un área de 54 km² y más de 20 km de senderos y caminos pintorescos que te llevaran a los alrededores del volcán y cinco cráteres espectaculares.

El volcán Masaya es un espectáculo impresionante de la naturaleza. Se compone de un cráter principal, llamado Santiago, y varios cráteres más pequeños. Uno de los aspectos más destacados de este volcán es su lago de lava, conocido como "El Lago de Fuego". Este fenómeno natural ofrece una vista cautivadora, especialmente durante la noche cuando las llamas iluminan el cielo oscuro. Además, el volcán Masaya alberga una rica variedad de flora y fauna, incluyendo especies endémicas que han logrado adaptarse a las condiciones volcánicas.

El Volcán Masaya también es conocido como Popogatepe, que significa “Montaña que Arde “, en la Lengua Indígena de la Tribu Chorotega. Unos de sus Cráteres, El Santiago, actualmente se encuentra en actividad gaseosa y se ve la lava incandescente en su interior.

Durante tu visita, podrás disfrutar de varias atracciones dentro del parque, como el famoso cráter Santiago, que es el cráter principal y el más activo. Aquí podrás presenciar la lava incandescente y sentir el calor que emana de la tierra. Además, hay otros cráteres como el cráter Nindirí, San Pedro, San Fernando y El Comalito, cada uno con sus características únicas.

¿Qué hacer en el Parque Nacional Volcán Masaya durante el día?

Durante el día, es posible realizar múltiples actividades en el Volcán Masaya. Entre estas se incluyen:

vistas del volcan masaya

#1. Recorrer el Sendero de los Coyotes: 

El Sendero de los Coyotes te llevará a una aventura emocionante a través de 6 kilómetros que comienzan en la carretera hacia la cumbre y culminan en la hermosa laguna de Masaya. 

A medida que te adentres en este sendero, te maravillarás al cruzar los espectaculares ríos de lava petrificada. La majestuosidad y la belleza natural te envolverán, permitiéndote conectarte con la poderosa fuerza de la naturaleza que dio origen a este increíble parque nacional.

#2. Recorrer el Sendero de las Pencas

Si estás en busca de una experiencia aún más impresionante, el Sendero de las Pencas es perfecto para ti. Este sendero te guiará hasta las fumarolas del impresionante cráter Nindirí. Mientras caminas por este sendero, podrás sentir la emoción crecer a medida que te acercas a las emanaciones de vapor y gases volcánicos. 

La atmósfera vibrante y misteriosa te envolverá, haciéndote sentir como si estuvieras en otro mundo. ¡Prepárate para vivir una experiencia verdaderamente asombrosa!

#3. Visita a la Cueva de Tzinancostoc o de los Murciélagos

No puedes dejar de visitar la Cueva de Tzinancostoc o de los Murciélagos, ubicada al sur del cráter Santiago. Este lugar te sumergirá en un ambiente lúgubre y fascinante a la vez. Las extrañas formaciones de lava te dejarán maravillado mientras exploras las profundidades de esta misteriosa cueva. 

Además, serás testigo de colonias de murciélagos que habitan en su interior, añadiendo un toque de intriga y emoción a tu visita. Prepárate para capturar fotografías impresionantes y disfrutar de la belleza única de este lugar único en el mundo.

#4. Recorre el Sendero el Comalito

Cada paso que des en El Comalito te revelará la belleza y la variedad de la flora que conforma este bosque seco tropical. Podrás admirar árboles majestuosos, arbustos exuberantes y una gran variedad de plantas que han encontrado su hogar en este entorno singular. Además, podrás apreciar cómo estas comunidades vegetales se transforman y se suceden a lo largo del sendero, brindándote una visión privilegiada de la evolución y la dinámica de este ecosistema vibrante.

Pero no solo te maravillarás con la variedad de plantas, sino también con los diferentes tipos de suelos que encontrarás en El Comalito. Observarás cómo la composición del suelo cambia a lo largo del recorrido, influenciando directamente la vegetación que prospera en cada área. Serás testigo de cómo los suelos se adaptan a las condiciones del entorno, creando microhábitats únicos y desempeñando un papel crucial en la supervivencia de las especies que allí habitan.

#5. Visita el Museo del Volcán Masaya

museo del volcan masaya

En el Parque Nacional Volcán Masaya encontrarás el fascinante Museo de Interpretación, un lugar que te sumergirá en el apasionante mundo del volcán y su entorno. Este museo, disponible en dos idiomas, inglés y español, te ofrece una amplia gama de información temática para que puedas explorar y comprender mejor este impresionante fenómeno natural.

Al ingresar al museo, te encontrarás con diferentes salas de exposiciones, cada una de ellas dedicada a un aspecto único del volcán Masaya.

Comenzando por la Sala "A", te adentrarás en la historia del volcán, descubriendo sus antiguas erupciones y su importancia en la cultura e historia de la región.

A medida que avances hacia la Sala "B", podrás sumergirte en el fascinante mundo de la geología, explorando las características y formación del volcán de manera interactiva y educativa.

La Sala "C" te espera con todo lo relacionado a la vulcanología, donde podrás aprender sobre los procesos internos que dan vida a este poderoso coloso de fuego y lava. Descubrirás cómo se monitorea la actividad volcánica y cómo se realizan las investigaciones científicas en torno a este fenómeno natural.

La Sala "D" te brindará un vistazo a la impresionante naturaleza que rodea al volcán Masaya. A través de exposiciones y material visual, podrás apreciar la rica diversidad de la flora y fauna que habita en la zona, así como la importancia de su conservación.

Por último, la Sala "E" te llevará a explorar la biodiversidad única de la región. A través de exhibiciones y maquetas, podrás comprender la ubicación y características de varios volcanes en Nicaragua, sumergiéndote en la riqueza natural del país.

Este recinto museístico te permitirá recorrer y comprender la formación del volcán Masaya y sus características de una manera interactiva y emocionante. Las maquetas y exposiciones te transportarán a través del tiempo y el espacio, brindándote una perspectiva completa de este imponente fenómeno natural y su entorno.

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#6. Aprovecha a hacer sesiones fotográficas

En cada paso que des en estos senderos, te verás envuelto en un paisaje impresionante que cautivará tus sentidos. La diversidad de la flora y fauna, los colores vibrantes y los paisajes de ensueño te invitarán a detenerte y disfrutar de la maravilla natural que te rodea. No olvides llevar tu cámara fotográfica, ya que cada momento en este parque nacional es una oportunidad para capturar la belleza infinita y crear recuerdos que durarán toda la vida. 

¡Prepárate para una experiencia llena de emociones y aventuras en el Parque Nacional Volcán Masaya!

¿Qué hacer en el Parque Nacional Volcán Masaya durante la noche?

#1. Observar el río de lava

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Una de las experiencias más emocionantes que puedes vivir en el volcán Masaya es visitar el cráter Santiago durante la noche. El atractivo principal de esta visita es la oportunidad de presenciar de cerca la impresionante lava que se encuentra en su interior.

Cuando la oscuridad cae y el cielo se pinta de estrellas, te adentrarás en el volcán Masaya con una sensación de expectación y asombro. A medida que te acerques al cráter Santiago, serás testigo de un espectáculo natural fascinante: la lava incandescente brillando en la oscuridad de la noche.

La intensidad y el resplandor de la lava te cautivarán, creando un ambiente mágico y único. El fulgor rojizo ilumina el cráter y su reflejo se proyecta en las paredes circundantes, creando una imagen impactante que permanecerá grabada en tu memoria para siempre.

Mientras admiras la lava en el cráter Santiago, podrás sentir la fuerza y la energía de la naturaleza en pleno apogeo. Este fenómeno volcánico te recordará la poderosa actividad que ocurre bajo la superficie de la Tierra y te dejará maravillado ante la grandeza y la belleza de la naturaleza en su estado más salvaje.

La visita al cráter Santiago durante la noche es una experiencia inolvidable llena de emociones y admiración. Estarás rodeado de la majestuosidad del volcán Masaya y te conectarás con la fuerza primordial que ha dado forma a esta maravilla natural. ¡Prepárate para vivir una noche llena de asombro y contemplación en el cráter Santiago del volcán Masaya!

# Hospedarte en la Estación Biológica

estacion biologica parque nacional volcan masaya

La Estación Biológica del volcán Masaya te ofrece la oportunidad de vivir una experiencia única al quedarte en este sitio sencillo pero encantador. Aquí, podrás sumergirte en la naturaleza y disfrutar de un entorno excepcional.

Los visitantes nacionales podrán acceder a estos espacios por un costo de 20 dólares por persona, mientras que los turistas extranjeros pagarán 25 dólares por persona. Estos precios te brindan la posibilidad de disfrutar de las instalaciones y servicios que la estación biológica tiene para ofrecer.

Una de las ventajas de hospedarse en la Estación Biológica es que contarás con cocinas equipadas, lo cual te permitirá preparar los alimentos que desees. Podrás llevar contigo tus ingredientes favoritos y disfrutar de comidas caseras durante tu estadía. Esta comodidad añade un toque especial a tu experiencia, ya que podrás disfrutar de la comida en un entorno natural y tranquilo.

estacion biologica en el volcan masaya

Al quedarte en la Estación Biológica, tendrás la oportunidad de conectar con la naturaleza de una manera única. El ambiente sencillo, pero acogedor te permitirá desconectar del ajetreo diario y sumergirte en la belleza y tranquilidad que te rodea. Podrás explorar los alrededores, realizar caminatas, observar la flora y fauna local, y disfrutar de momentos de paz y serenidad.

Visitar el Parque Nacional Volcán Masaya

Los precios para el ingreso de nacionales durante el día son de 50 córdobas y 150 córdobas para extranjeros.

Por la noche para ver la incandescencia de la lava, cuesta 5 dólares para nacionales y 10 dólares para los extranjeros. Por la noche debes llevar tu propio vehículo.

Desde la entrada hasta la cima existe una carretera asfaltada en excelentes condiciones que permite un viaje muy tranquilo, por lo que no es ni necesario tener un vehículo 4x4. Un sedán sube perfectamente.

En la parte inferior, los visitantes disponen de un museo con toda la historia del volcán y más información sobre la naturaleza de la zona.

Además, en el camino te puedes detener, apreciar y hasta tocar las coladas de lava de los años 1670 y 1772 que se encuentran a ambos lados del camino.

En la cabina principal también puedes reservar tu estadía en la estación biológica.

¿Como llegar al volcán Masaya?

Si viajas en transporte público desde Managua, solamente debes tomar un bus con rumbo a Masaya en la terminal de buses frente a la UCA (Ahora Casimiro Sotelo) o el mercado Roberto Huembes. Solamente debes indicarle al ayudante del bus que vas a bajarte en la entrada al volcán que está justo en la orilla de la carretera.

En vehículo propio debes tomar la carretera a Masaya y detenerte en la entrada al volcán Masaya justo antes de llegar a Nindiri.

Horario de Visitas en el Volcán Masaya

El parque abre todos los días de 9:00 AM a 4:45 PM para visitas regulares. 

Durante la noche las visitas se realizan sin reserva previa, de 5:00 pm a 8:00 pm aproximadamente, dependiendo de la afluencia de visitantes en el sitio del Volcán Masaya. (Para las visitas en la noche, debes llegar en tu propio vehículo. Este puede ser un vehículo tipo sedán, ya que todo el camino hasta la cumbre está pavimentado)

Diferencia entre visitar el volcán de día y de noche

Para el viaje diurno o nocturno, al llegar al lugar, son cinco kilómetros de subida desde la entrada del parque hasta la cima del volcán punto turístico, se puede ir en auto o caminando, pero como se tarda un rato, y el camino es empinado, se requiere tener las condiciones físicas adecuadas para realizar esta actividad - Además, caminar en la noche no es permitido, si quieres visitar el volcán Masaya en la noche deberás llegar en tu vehículo.

Para la excursión de día:

Ya que el parque está habitado por muchos tipos diferentes de animales. La fauna del parque incluye coyotes, zorrillos, mapaches, zarigüeyas, ciervos, iguanas y monos; durante la caminata cuesta arriba, es posible que puedas ver estas especies y hacer fotos.

Sin embargo, el clima en Nicaragua es fuerte, la caminata puede ser dura debido al sol, es por eso que necesitas un buen protector solar, agua, ropa cómoda y zapatos, y sobre todo una buena condición física.

La excursión diurna te permite identificar las características del cráter de un volcán, puedes ver la entrada y los agujeros que hacen los pájaros que viven allí.

Para la excursión nocturna:

lava en el volcan masaya

Aunque no se pueden ver claramente los animales o la vegetación, se puede oír el sonido de la naturaleza. El clima es más fresco comparado con el día, pero peligroso porque hace más viento, hay que tener cuidado por donde se camina, ya que no hay luz natural y por supuesto, tener buenas condiciones para el senderismo.

Las excursiones nocturnas hacen que la estancia en el mirador merezca la pena porque el cielo oscuro y el silencio del entorno ayudan a disfrutar plenamente de la colorida e hipnotizante actividad de la lava del reciente cráter.

Nota: en cualquier viaje al volcán Masaya, no se permite a los visitantes permanecer más de 20 minutos en este mirador por el riesgo de cualquier explosión y los gases del volcán.

Recomendaciones a tomar en cuenta al visitar el volcán Masaya de día o de noche

  • Al llegar al lugar, espera en la entrada principal de la carretera y escucha las precauciones y explicaciones del personal.
  • Si hay grupos de personas antes que tú, ten paciencia y haz cola hasta que el personal permita la entrada.
  • Una vez que tengas luz verde para entrar, dirígete al cráter por orden de llegada y aparca los vehículos en la carretera principal.
  • La duración de la visita es de entre 10 y 20 minutos (dependiendo del número total de visitantes en la entrada). Transcurrido ese tiempo, los guías y guardas del parque te pedirán que abandones la zona y te dirijas a la puerta principal.

¿Qué llevar en tu visita al volcán Masaya?

  • Una mochila con tus cosas personales
  • Una cámara o tus teléfonos para hacer fotos del viaje. (Tanto de día como de noche podrás tomar fotos espectaculares)
  • Botellas de agua y caramelos por si te baja la presión por el viento frío, o te mareas durante el trekking.
  • Buen calzado y ropa cómoda.
  • Bolsas desechables para depositar tu basura y no ensuciar el medio ambiente.
  • Alcohol en líquido o gel.

Visitar el volcán Masaya en Nicaragua es una experiencia inolvidable

El volcán Masaya es una maravilla natural que captura la imaginación y el espíritu aventurero de quienes lo visitan. Su historia, características únicas y la posibilidad de adentrarse en sus dominios hacen de este volcán un destino imperdible en Nicaragua. 

Ya sea contemplando el lago de lava, explorando las cuevas de lava o simplemente disfrutando de la belleza paisajística que lo rodea, el volcán Masaya ofrece una experiencia única y fascinante. No pierdas la oportunidad de descubrir este coloso de la naturaleza y sumergirte en su magia.

Mejores tours para visitar el volcán Masaya:

 

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El volcán Masaya en la historia

sendero los coyotes volcan masaya

En el periodo precolombino, el Volcán Masaya era objeto de veneración de parte de los Indígenas que habitaban la zona.

Creían que las erupciones eran señales de la furia generada por los Dioses y para tranquilizarlos ofrecían sacrificios de doncellas y niños pequeños. Durante la época de La Conquista los Españoles bautizaron al Volcán activo como “La Boca del Infierno”.

El volcán Masaya de Nicaragua fue considerado como la puerta del infierno. Incluso causo más miedo a los colonizadores cuando los indígenas decían haberse enterado de la llegada de estos por la bruja que habitaba el volcán. Los españoles consideraron que aquella bruja era el demonio.

El volcán Masaya fue el primer lago de lava permanente observado por los europeos, lo que produjo una fuerte impresión e interés por él. Durante más de un siglo hubo una gran controversia sobre la naturaleza de este fenómeno. Algunos creían que se trataba de la Boca del Infierno, mientras que otros veían con avidez en la lava una fuente de oro o plata.

Después colocaron la llamada “Cruz de Bobadilla” (En honor al Padre Francisco Bobadilla). La colocaron a la Orilla del Cráter en el Siglo XVI para que no se pueda conjurar al demonio.

El Volcán Masaya fue Visitado por españoles que buscaban “El oro del volcán”. Gonzalo Fernández de Oviedo, en 1529 y el Fraile Blas del Castillo en 1538, se encontraban entre los excavadores que fracasaron; el primero de ellos lo visitó, exploró y escribió su historia.

En 1670, El antiguo Volcán Nindirí tuvo su última erupción, seguida por la Erupción del Volcán Masaya en 1772.

La lava expulsada por esta segunda erupción avanzó como un Río de Fuego hasta el área conocida como Piedra Quemada. En 1852, un nuevo Cráter (Santiago), se formó entre los volcanes existentes. Durante este Periodo se formó también el Cráter San Pedro, actualmente apagado.

La mayor erupción del volcán Masaya

El acontecimiento se desencadenó en la mañana del 16 de marzo de 1772. La vertiente septentrional del volcán se había tornado tan ardiente que el ganado que pastaba en sus cercanías huyó despavorido. Su instinto, sabio como es, los llevó a resguardarse, pues en breve sobrevino un violento temblor en las entrañas del volcán Masaya, y en aquella parte de la montaña se abrió una grieta por la cual emergió un vasto torrente de lava. 

La masa incandescente fluyó y se dividió en dos corrientes. Una de ellas alcanzó la Laguna de Masaya, mientras que la otra, cruzando el camino principal, continuó avanzando durante los días siguientes en dirección al Lago de Managua, deteniéndose finalmente en la zona conocida como El Portillo (en las inmediaciones de lo que actualmente se conoce como Sabana Grande).

La erupción se prolongó durante nueve días y causó gran alarma en las poblaciones vecinas de Nindirí y Masaya. La gente huyó presa del pánico hacia Granada desde el primer momento. El éxodo fue tan masivo que las familias abandonaron sus hogares sin siquiera cerrar las puertas, lo cual llevó al gobernador de Masaya a ordenar su cierre, pues era consciente de que quedarían deshabitadas por un tiempo.

A pesar de la alarma generalizada, un reducido grupo de devotos decidió permanecer en los pueblos y realizar una procesión penitencial llevando consigo la imagen religiosa de mayor devoción. La llevaron hasta las orillas de la laguna cercana al volcán. Un informe de aquellos días relata lo siguiente:

"El volcán Masaya entró en erupción en el año 1772, el martes 16 de marzo, a las 9:00 de la mañana, produciendo un estruendo que aterrorizó a toda la población. A eso de las 10:00 se registró un temblor, y a las 11:00 de ese mismo día, la erupción se manifestó con la expulsión de llamas de fuego que se dirigían hacia esta población. El diácono Don Pedro Castrillo se adentró en la parroquia, acompañado de jóvenes, y tomó la imagen de la Asunción del sepulcro para dirigirse al descenso de San Juan, recitando las letanías de la Virgen. Llegaron a la orilla del agua, que hervía como si fuera manteca debido al fuego, formando burbujas. Cuando presentó la imagen, un fuerte viento desvió la corriente de fuego hacia el norte, y él siguió por la orilla hasta llegar al descenso de San Jerónimo. Luego, soplando nuevamente el viento, el fuego se dirigió hacia Nindirí, donde tenían al Señor de los Milagros en la orilla de la playa, y se pudo observar cómo el fuego retrocedió por donde se había producido la erupción".

¿Qué mitos y leyendas se cuentan sobre el volcán Masaya?

volcan masaya en nicaragua

La Boca del Infierno

Desde el inicio de la conquista de Nicaragua, los españoles se referían al volcán Masaya como "La Boca del Infierno" o simplemente "Infierno de Masaya". Este nombre también seguía la tradición de los aborígenes, que creían que el volcán Masaya era un dios. Hacían ofrendas y sacrificios humanos arrojando al cráter incandescente niños y doncellas, enviándolos a "buscar agua" durante las épocas de sequía.

Los españoles ya conocían y habían oído hablar de otros volcanes, pero, por diversas razones, el Masaya no pasó desapercibido cuando se asentaron en Nicaragua, una tierra de abundancia en la que se pusieron muchas expectativas.

Este volcán fue objeto de numerosas descripciones puesto que, en su interior, un río de lava perpetuo parecía ser a la vez la mismísima boca del Infierno y una colada de metales preciosos derretidos. Algunos intentaron descubrir por su cuenta este “secreto” arriesgando su dinero y su vida, pero fallecieron antes de conseguirlo. 

La idea de encontrar oro o plata dentro del cráter fue la que más atractivo tuvo, como evidencia la concesión de tres capitulaciones en menos de una década (en 1551, 1557 y 1560), en las que se depositaron grandes esperanzas y se esperaban prometedores resultados, tanto para los capitulantes como para la Corona.

Junto a esto que ellos llamaron las “causas naturales”, los cronistas, que en su mayoría eran frailes, elaboraron otras teorías según las cuales el volcán Masaya podría ser la boca del Infierno, y expusieron las razones que los llevaban a pensar eso o bien refutarlo. 

Las Casas, que había visto el volcán con sus propios ojos, llegó a la conclusión de que la existencia de un fuego tan perpetuo en la naturaleza servía claramente “para confirmación de nuestra fe” porque ello significaba que podía haber un fuego infernal eterno para castigar a los condenados. 

La misteriosa bruja del volcán Masaya

Los caciques de Masaya y Nindirí solían bajar al fondo del cráter para consultar a una vieja deidad, una especie de pitonisa aborigen, que emergía del crisol ardiente para anunciarle los sucesos del futuro. 

Estos le ofrecían sacrificios de niños y doncellas para aplacar la furia de los dioses cada vez que se producían erupciones, terremotos, epidemias y sequías. Los crédulos españoles, en cambio, consideraban a esa vieja bruja como el mismísimo diablo.

La mejor descripción del volcán Masaya la brinda el cronista de la Corona española, Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, quien subió al volcán en 1529. Este aventurero observó la feroz marea de lava en el fondo del cráter y te mostró el primer dibujo de la montaña, el cual le envió al rey de la península ibérica, Carlos I. Oviedo y Valdés fue guiado en Masaya por nada más ni nada menos que Nacatime, el cacique de Nindirí. 

Este te contó la creencia y temor de los indígenas por una deidad profética que emergía de las entrañas del fuego según le viniera en gana y pronosticaba asuntos de importancia a los caciques que tuvieran el valor (o el miedo) de reunirse dentro del cráter. 

La hechicera les decía, según la crónica, la agenda secreta del volcán: cuándo estaban planeadas las erupciones y los movimientos telúricos y se sabía también el cronograma del clima, pues exponía las sequías y otros fenómenos naturales.

De vez en cuando, cuenta la crónica de Oviedo y Valdés, la bruja del fuego aparecía hecha un torbellino de furia y la única forma de apaciguarla era lanzando a infantes y jóvenes mujeres a la lava.

La bruja, mencionada como una especie de diosa, fue descrita así, en el español de la época:

"La vieja era arrugada y tenía las tetas hasta el ombligo, y el cabello recogido hacia arriba, y los dientes largos y afilados como los de un perro, y la piel más oscura y negra que los indios, y los ojos hundidos y encendidos"; y en fin, él la pintaba con sus palabras tal como debería ser el diablo. "Y debía ser lo mismo, y si esto decía la verdad, no se puede negar su comunicación con los indios y con el diablo".

Hoy en día la identifican como la Chalchiuhtlicue de la mitología náhuatl, diosa del agua y de la lluvia, pero a los españoles no les interesaban las brujas meteorológicas. Para ellos, era el demonio, sin más, y les sirvió como pretexto para seguir con la cristianización forzada de ese pedacito de América. Además, al parecer, los indios también pintaban imágenes que corroboraban los horrores de los europeos.

En su última aparición, se dice que la raída bruja amenazó a los caciques con no volver a verlos en sus monéxicos o reuniones de consulta, mientras no expulsaran a los invasores cristianos de sus territorios, algo que, como sabemos, nunca ocurrió.

El fenómeno de la pitonisa de senos flácidos y caídos, poderes mágicos y comportamiento volátil sirvió entonces como herramienta de adoctrinamiento, pues el catolicismo ofrecía una válvula de escape al horror que ella representaba. Pero la cercanía de Oviedo y Valdés con el cacique Nacatime también arrojó datos interesantes sobre el volcán. Supo el cronista, por ejemplo, que el cráter vecino (hoy llamado San Fernando) había contenido lava en tiempos muy antiguos, antes de que la actividad volcánica se trasladara al cráter Nindirí.

Mitos sobre Pactos

Tampoco se escapan las historias del volcán Masaya que hablan sobre pactos con el diablo de diversos personajes de la región; quienes se volvieron ricos de la noche a la mañana.

Los habitantes también cuentan sobre la presencia de duendes y brujas, quienes utilizan este lugar sagrado para llevar a cabo sus fechorías.

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